lunes, abril 09, 2007

Musica Under

Esto es algo que me mando una amiga, lo publico en la revista de su facultad, que por cierto no se cual es y bueno acá esta leanlo si les interesa si no dejenlo chau gente.


El Lujo es Vulgaridad



Hoy es muy común escuchar el termino under en todos lados. Este género que llegó al cine también se ve en la música, pero…¿qué significa? ¿Qué objetivos tienen estas bandas realmente no comerciales que van apareciendo?


La palabra underground viene del inglés y significa bajo tierra (subterráneo, como un submundo). Se utiliza aplicado a las manifestaciones artísticas y/o a los estilos de vida que se consideran alternativos, diferentes, no tradicionales, contrarios o ajenos a la cultura “oficial” o habitual del lugar. Sin lugar a duda, su definición tiene un gran valor metafórico: la cultura regular, que es en gran parte transmitida por los medios, se piensa como una gran manta que cubre el verdadero arte que es el que se encuentra abajo, en lo desconocido, oculto, secreto e ignorado.
Innumerables son las bandas de música under que van naciendo y creciendo en todo el país. Cada provincia, ciudad y barrio tienen sus bandas locales a las que todos siguen. Es muy común ver que los integrantes son cada vez más chicos, pero que la música aumenta en calidad. La pasión es lo que caracteriza a todas estas bandas, cuyo fin difiere mucho de los grupos que sólo hacen música con un objetivo lucrativo. “El lujo es vulgaridad”, una reconocida frase del grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota ilustra la opinión de estos grupos que no ven a éxito como un lujo sino que lo piensan como algo común y ordinario. Ellos tocan para expresarse y para que ese sentimiento llegue a la gente. Sin duda alguna podemos afirmar que eso, lo logran.
Sucede con frecuencia que muchos artistas que han tenido gran éxito, hayan comenzado de abajo, del underground. En general, estas bandas ofrecen una amplia variedad de estilos de música que algunos combinan y así amplían el espectro de seguidores. El Rock and Roll, el Reggae, el Ska y el Punk son las bases musicales que dan origen a nuevos estilos y esto, realmente, está funcionando. A las cuerdas y a la percusión, muchas veces se le agregan los vientos que dan un toque final muy completo y profesional, comparable al sonido de los grandes músicos.
Tras la tragedia de Cromagnon, muchas bandas under se vieron afectadas con la limitación de lugares disponibles para tocar por falta de habilitación de los mismos. Los pocos espacios autorizados para realizar recitales empezaron a cobrar altos precios a las bandas chicas, quienes no podían pagar esos montos ni convocar a una gran cantidad de gente. En consecuencia, surgió un movimiento llamado el M.U.R., que significa “Músicos Unidos por el Rock”. Ellos no forman un sólo grupo, sino que bajo este nombre se concentran aproximadamente 160 bandas de diferentes estilos con un único objetivo: conseguir ese espacio que les faltaba para las manifestaciones culturales y artísticas.
Las bandas que participan no son fijas, sino que siempre hay nuevas que se agregan y otras que se van. Esto permite que aquellos que quieran tocar y mostrar su música, puedan hacerlo libremente, a pesar de no ser conocidos. Éstas, además, varían según el lugar donde se encuentran los diferentes grupos de “Músicos Unidos por el Rock” (Capital, Regional Noroeste, Rosario).
Durante la semana, los miembros del M.U.R. se reunen en asamblea para discutir y resolver las actividades a realizar y tratan temas que son aprobados por mayoría directa de los músicos asistentes. Sus recitales son muchas veces al aire libre y gratuitos (como el que se realizó el 8 de julio en Plaza de Mayo que fue presenciado por 15000 personas, aproximadamente), pero cuando cobran, la entrada no supera los dos pesos (eso sí, muchas veces hay que acompañarla de un alimento no perecedero). El dinero que juntan se utiliza para pagar el alquiler de los instrumentos, ya que no todos pueden costear sus propios equipos y los alimentos son para gente que realmente los necesita.
Ninguno de ellos estudió música, no son profesionales, ellos a la música la sienten y es por eso que la transmiten dándole un uso provechoso. Lo que importa, no es como suenen, sino el mensaje que quieren hacer llegar a la gente. Otros objetivos a cumplir son: la obtención de la libertad de expresión de los artistas, creación de nuevos centros culturales, salas de ensayo y estudios de grabación gratuitos, mayor presupuesto para una parte fundamental de la cultura Rock, la reapertura de los lugares cerrados post-Cromagnon, espacios en los medios gráficos, radio y televisión para la cultura del Rock y espacios públicos financiados por el estado pero bajo el control de los músicos (ya que ellos comprobaron en Plaza de Mayo que pueden tener una buena autoorganización).
Uno de los seguidores de las bandas del M.U.R. nos dijo: “El M.U.R. pretende no solo tocar, sino que ser dueños de su arte. Lo que no quieren es pertenecer a un sistema mercantil que cada vez más utiliza a las bandas como si fueran productos y genera expresiones musicales artificiales y prefabricadas por los medios de comunicación. Esto no sólo afecta al arte, sino que a toda la vida. Por eso se proponen profundizar todo lo que hacen y darle un carácter social.” Los miembros del M.U.R. afirman que se reconocen como parte de la clase trabajadora y su lucha y que quieren ser reconocidos como trabajadores comunes para reivindicar la libertad de expresión, sin discriminaciones ni censuras. Están contra el sistema de Jurados y Calificadores y sus herramientas son: la organización, la lucha y la movilización.
La importancia que ha cobrado este movimiento nos hace ver que la música under se encuentra en todos lados, que cualquiera puede acceder a ella, sólo hay que estar atentos para saber encontrarla y aprender a disfrutarla para descubrir lo que nos quiere transmitir. Algunas de estas bandas son Manos de Filippi, Skahiosama, Basta de Farsa, Orge y Caro, Un Kuartito, Las Plantas de Shiva, Toke de Queda, Escuela de la Calle, Aztecas Tupro, Encantadores de Serpientes y Las plantas no pecan, entre muchas otras. Buscar nuevas alternativas, aunque no sea lo más fácil, nos ayuda a abrir más la cabeza y a estar más atentos a cosas verdaderamente originales que van surgiendo y que quizás ni sabíamos que existían o no teníamos en cuenta.


Lucila Munilla Lacasa